![]() |
|
|||||||||||
![]() |
||||||||||||
| Home |
|
About Us |
|
For You |
|
News |
|
Resources |
|
Home / Introducción / Día 23 Día 23 ¡Este mundo no es tu hogar! Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. – Hebreos 11:10 Abraham es una de las figuras centrales en la historia del Antiguo Testamento. Debido a su ejemplo de completa esperanza y confianza en Dios, nos referimos a él como el padre de la fe. Haríamos bien en imitarle. Él era un hombre rico, y sin embargo difería grandemente de la mayoría de los hombres ricos de nuestros días. ¿Cómo? Él no estaba atado a sus riquezas. Y no miró a este mundo como su hogar. Se consideró a sí mismo un viajero en esta tierra, no un residente. Probablemente fuiste criado con la expectativa de hacer de este mundo tu hogar. Pero al llegar a ser cristiano, un nuevo entendimiento es manifestado. Te das cuenta de que tienes un alma que no muere y que quiere llegar al Cielo. Una cosa que te ayudará a alcanzar esta meta es empezar a pensar en el Cielo como tu hogar. Mientras hagas esto, tus decisiones estarán basadas sobre esta convicción. No querrás hacer nada que te impida llegar allá. No permitirás que llegues a estar tan atado a las cosas materiales que tu perspectiva del Cielo llegue a opacarse. Querrás permanecer en contacto diariamente con el Cielo de modo que serás reconocido cuando llegues. Y estarás estimulando a otros a ir allá también. Mientras tanto, tendrás que hacer lo mejor aquí. Atiende fielmente a lo que necesita atención, ¡pero vive con un deseo del Cielo! Versos de Enlace
Anterior Siguente
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Copyright © 2008, The Apostolic Faith Church. All Rights Reserved. |